El mandatario derechista llegó al poder el 7 de agosto con una agenda de línea dura que quedó en pausa tras un potente terremoto que dejó más de 300 muertos, miles de viviendas destruidas y regiones enteras en emergencia.
El presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, ordenó iniciar esta semana operaciones coordinadas entre la autoridad migratoria y la policía para deportar a migrantes irregulares en el país.
