El gobierno sostiene que este programa de visados se ha explotado para sustituir, en lugar de complementar, a la fuerza laboral estadounidense.
El visado H-1B permite a los empleadores estadounidenses patrocinar a trabajadores extranjeros de profesiones especializadas, como científicos, médicos, ingenieros o desarrolladores informáticos. Estos permisos tienen un periodo inicial de tres años, ampliable hasta seis.
