El maestro Luis Hernández, conocido como “Teacher Luis”, del Politécnico Altagracia Iglesias de Lora, de esta ciudad de Santiago, anunció la creación del proyecto Comuníca-T, de tecnología inclusiva dirigido a fortalecer el aprendizaje, la comunicación y la autonomía de estudiantes con trastorno del espectro autista (TEA).
El maestro Luis Hernández encontró en la tecnología una herramienta para derribar barreras y hacer de la educación un espacio más inclusivo y convertir la tecnología en un puente para estudiantes con autismo.
La iniciativa combina herramientas como pictogramas, aplicaciones educativas, inteligencia artificial, robótica con Arduino, simuladores de conducción y experiencias de realidad virtual.
Entre sus funciones se encuentra una aplicación que traduce palabras a pictogramas para facilitar el aprendizaje del idioma inglés y otra que permite a los estudiantes comunicarse mediante apoyos visuales.
El proyecto también utiliza inteligencia artificial para ofrecer orientaciones a los docentes ante distintas situaciones que puedan surgir durante el acompañamiento de estudiantes con TEA. Además, las actividades de robótica y realidad virtual buscan estimular el desarrollo cognitivo, el trabajo en equipo y la autonomía.
Comuníca-T cuenta con la colaboración de la psicóloga Sandra Cabrera y docentes del centro educativo. También el equipo de gestión, las familias y técnicos del Programa Dual y del Distrito Educativo.
Con esta propuesta, Hernández busca utilizar la tecnología para eliminar barreras dentro del aula y crear mayores oportunidades de aprendizaje para los estudiantes con autismo. La iniciativa tiene como lema: “Cuando las palabras no alcanzan, lo visual incluye”.
La iniciativa nació a partir de una inquietud de uno de sus compañeros, quien necesitaba una aplicación que permitiera traducir palabras a pictogramas para facilitar la comunicación con su hija con autismo.
A partir de esa experiencia, Hernández comenzó a observar su propio entorno y descubrió que varios estudiantes con TEA del centro también enfrentaban dificultades similares, principalmente para comprender instrucciones, comunicarse y participar en las clases de inglés.
“Necesitábamos herramientas más accesibles e inclusivas que les permitieran aprender, comunicarse y desarrollar mayor autonomía”, explica el docente.
