Michigan vence 69-63 a UConn; lendeborgh encesta 13 puntos en 36 minutos de juego y se une a Horford, Villanueva y Eloy como dominicanos monarcas de la NCAA.
El Michigan ofrecía una gran capacidad anotadora y tuvo que esforzarse al máximo para conseguir el título nacional el lunes, anotando solo dos triples en toda la noche, pero aun así logrando una victoria por 69-63 sobre el tenaz y férreo UConn.
Yaxel Lendeborg:
El dominicano quien jugó lastimado de la rodilla y un tobillo jugó 36 minutos y encestó la friolera de 13 puntos, aunque no lanzó muy bien desde el campo. El se unió a Al Horford (2006-07), Charlie Villanueva y Eloy Vargas como los únicos dominicanos en lograrlo.No fue hasta que McKenney encestó dos tiros libres, elevando el porcentaje de acierto de Michigan desde la línea a 25 de 28 en el partido, que los Wolverines (37-3) pudieron dar inicio a la celebración del segundo título del programa, el otro conseguido en 1989.
Pero este juego tenía un aire a los años 50.
Michigan tuvo que luchar por cada punto. Los Wolverines fallaron sus primeros 11 tiros de tres puntos, terminaron con 2 de 15 desde ahí y ganaron a pesar de las dificultades de su mejor jugador, Yaxel Lendeborg. Aquejado por una lesión en la rodilla y el pie que le impedía levantarse, el jugador transferido de UAB terminó con 13 puntos con 4 de 13 tiros de campo.
A decir verdad, no fue la noche más bonita para nadie.
Las esperanzas de UConn de convertirse en el primer equipo desde la dinastía de UCLA de John Wooden en ganar tres títulos en cuatro temporadas se vieron frustradas por los numerosos problemas de faltas y su pésimo porcentaje de tiros.
El equipo del entrenador Dan Hurley tuvo un porcentaje de acierto del 30,9% en tiros de campo y falló sus primeros 11 tiros de tres puntos en la segunda mitad.
Braylon Mullins, el héroe de la victoria sobre Duke que clasificó a UConn para la Final Four, terminó con 4 de 17 en tiros de campo, aunque anotó un par de triples al final del partido que mantuvieron el encuentro a su alcance.
El único consuelo es que los Huskies complicaron las cosas, ralentizaron el juego e hicieron que Michigan les ganara en su propio terreno.
